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TALLER CYNTHIA GRINFELD |
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ENCUENTROS DE ARTETERAPIA |
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A continuación los invito a leer mi propuesta en el
taller |
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El arte como expresión de ideales |
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Arte y expresión |
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Parto de un puerto en donde todos tenemos cosas que
decir, que mostrar, que guardar. El vivir es la principal muestra de
arte que nos invita cada día a reinventarnos, rediseñarnos, nos propone
ser creativos y dejar libre nuestra imaginación, para poder construir
con amor nuestra existencia. |
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Pienso que es el paso del tiempo, el pasaporte a la vida.
Es decir, aprender sin aprehenderse. Saber soltar. Encontrarse con el
arte, es encontrarse con uno mismo y con los otros. Es observar,
escuchar, y participar de una trama vital que se despliega cada día de
manera diferente. |
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En el camino que transitamos, aparecen circunstancias,
alegrías y dolores. Momentos felices y otros que son de pena o de furia.
Pues el dolor, tiene muchas formas de manifestarse. |
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Y qué hacemos cuando la felicidad o el dolor nos
desbordan? Cuando los contornos, los límites se desdibujan? Cómo
contenernos y ayudarnos a nosotros mismos de manera autónoma?
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Es ahí cuando verdaderamente nuestro arte comienza a
buscar una forma, un plano, para encontrar un espacio liberador. El
arte es terapéutico porque libera, alivia, gratifica, y nos
ennoblece. El arte es integrador y en el damero de la vida nos deja
libre albedrío para crear mundos posibles, escenarios múltiples. |
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Como en música hay variaciones, en el concierto de
nuestros días se albergan la poesía y el color. Hay una danza continua
que nos tiene de protagonistas. Somos parte de un gran ballet. Un teatro
que ilumina una escena para dejar otra en sombra. |
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El arte expresa ideales, aspiraciones espirituales y
mitos, es decir, su aspecto ideológico. Su naturaleza esencial, reside
en la capacidad de crear un mundo sintetizado y consciente de sí mismo,
el cual no es el mundo de los deseos y la fantasía, sino un mundo
compuesto de estas contradicciones, es decir, una representación
convincente de la totalidad de la experiencia. |
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El arte es una actividad autónoma, influenciada como
todas nuestras actividades por las condiciones materiales de existencia,
pero que, como modo de conocimiento, es a la vez su propia realidad y su
propio fin. |
El
arte, como veremos, es fundamentalmente una fuerza instintiva y es también
uno de los elementos originales que entran en la formación de una sociedad.
Es
el modo más perfecto de expresión que ha logrado la Humanidad y como tal,
nos provee de un lenguaje infinito. Del mismo modo que el lenguaje mismo
hace uso de la tinta, del papel y de las máquinas de imprenta, para
transmitir un significado, el arte es una forma de conocimiento, y el mundo
del arte es un sistema de conocimiento tan precioso para el hombre como el
mundo de la filosofía o de la ciencia. |
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En este taller tomo al significado literal de la palabra para
“sacar a la luz” lo latente y suprimido que se quiere mostrar y expresar.
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Arte es toda manifestación de la actividad humana mediante la cual se
expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o
imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros. |
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En este sentido el arte cumple una función terapéutica,
haciendo visible el proceso creativo. Permitiendo que el alma se exprese.
Esto ocurre de diversas formas, usando distintos lenguajes y permitiendo que
la imaginación plantee mundos posibles de los cuales se puede aprender. |
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Se trata de un aprendizaje amoroso sobre nosotros mismos, que
va trascendiendo en el accionar de cada uno de nuestros días. |
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El arte desde su función terapéutica nos deja vernos y
sentirnos. Permite recuperar una dosis de felicidad y una oportunidad de elegir
cómo queremos ser. |
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Se trata de transitar la experiencia emocional inherente a la
vida. Cultivar la sensibilidad tomando un compromiso hasta llegar a ver la
luz. |
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Todos nacemos artistas. Sin embargo vivimos en un sistema que
tiende a perder la sensibilidad, porque en lugar de formar, deforma
imponiendo un sistema social que se aleja de los valores éticos y
estéticos. |
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Platón considera el arte como la copia de una copia, la
apariencia de una apariencia; pero nunca considera la obra de arte como un
mero facsímil o réplica. |
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Platón considera el arte en general como una expresión de las
partes emotivas e indisciplinadas de nuestra naturaleza. |
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Pienso que las emociones nos determinan. La infelicidad se
deriva de una supresión indiscriminada o completa de la parte instintiva y
emotiva de nuestro ser. |
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Sería una cosa muy útil inventar los medios de preservar
esos impulsos un poco más cerca de la superficie de la conciencia,
permitiendo así a la mente desarrollar en una mayor medida las
respuestas emocionales ante algo bello cuya influencia purificadora y
ennoblecedora está limitada ahora a tan modesta porción de la Humanidad.
Tenemos que aprender a desestimar aquellos valores sociales e
intelectuales que han traído pobreza y amargura humana. Podríamos
intentar conocernos profundamente y cultivarnos. Ser amorosos para con
nosotros mismos, y así poder construir un estilo de vida que nos permita
disfrutar de la misma. |
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Como nos dice Pablo Neruda, |
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Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la
primavera |
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ENCUENTROS DE
ARTETERAPIA |
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TALLER LECTURA, ESCRITURA Y
PINTURA |
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Análisis de
producciones escritas personales |
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Pintura y
Poesía |
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Narración
de cuentos |
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Las frases me brotan... y son manos...
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Humanos somos no? tal vez seamos otra cosa... |
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ummm... no
estaría mal...lo que seamos o hayamos sido... |
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|
siempre
será una pregunta... |
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y yo tengo
infinitas preguntas... seamos abrazos! seamos besos! |
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Elie Wiesel |
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Poema Ganador del Concurso organizado por la
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Dirección
General de la Mujer, del GCBA. Año 2005. |
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|
A veces
Buenos Aires... se me coagula el alma... |
|
|
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|
|
Buenos
Aires, ciudad de mujeres... |
|
|
|
|
|
Buenos
Aires, cosmopolita, elegante y pobre a la vez. |
|
|
Desde la
Recoleta hasta San Telmo, Buenos Aires me embriaga de perfumes, |
|
|
de
olores... olores que suenan como bandoneones
tristes, |
|
|
y miradas
de naifas atrapadas en la melancolía. |
|
|
Las mujeres
de esta ciudad, tienen color y textura. |
|
|
Algunas son
como tallos de orquídeas |
|
|
y pasean su
ominosa estirpe por los shoppings de |
|
|
esta ciudad
capciosa. |
|
|
Otras son
como zarzas moras... van cargadas de capricho sensual. |
|
|
Calientes y
de ojos negros. |
|
|
Se cruzan
unas con otras. |
|
|
Hay en
Buenos Aires, un batir desordenado de alas |
|
|
un cielo
satinado en azul y un toque de verde. |
|
|
Con su
pretensión de libertad, |
|
|
esas bocas
femeninas, lo pintan todo. |
|
|
La noche...
la noche corre como una estela |
|
|
hecha de
media red, de teatros, de plumas y limosnas. |
|
|
Contrastantes mujeres, iluminadas algunas |
|
|
por
semáforos... y otras por estrellas mudas |
|
|
que
regentean su destino a la intemperie. |
|
|
Buenos
Aires sí. Ciudad de mujeres. |
|
|
Mujeres que
son escarabajos... |
|
|
Mujeres,
que se lucen como colgadas de pérgolas. |
|
|
El aire las
mece... |
|
|
Basta mirar
hacia arriba, para verlas |
|
|
suspendidas
de algún tender |
|
|
colgando
camisas blancas |
|
|
y corpiños
de bajo costo. |
|
|
Las mujeres
de esta ciudad atraen a los hombres |
|
|
los seducen
como pedazos de hueso. |
|
|
Basta que
ellas dejen olfatear un poco |
|
|
de su
misterio y su poesía |
|
|
y
cualquiera cae en la trampa. |
|
|
Las mujeres
de esta ciudad, |
|
|
bañadas con
perfume de puerto |
|
|
andan todas
apuradas. Seduciendo.
Apuradas. |
|
|
Las mujeres
de Buenos Aires, siempre apuradas. |
|
|
Con tiempo
para nada, con tiempo para todo. |
|
|
Femeninas,
sedientas de rituales, como la ciudad. |
|
|
Buenos
Aires, con el aire quebrado. |
|
|
Humo e
intelectualidad. |
|
|
Ciudad con
rumor de arte que se cuela en cada poro. |
|
|
Habitantes
y secretos de esta ciudad amada. |
|
|
Presos
todos... de este destino porteño. |
|
|
Las que se
han ido y viven lejos, |
|
|
miran y
añoran |
|
|
hablan de
mujeres liberadas... |
|
|
Acá hay
mujeres marcadas. |
|
|
Las marca
la mirada que se imponen. |
|
|
Marcadas
por la mirada ajena. |
|
|
Marcadas
por una etiqueta de moda o por un recuerdo trágico. |
|
|
Esta
ciudad... Buenos Aires...
con sus adoquines... |
|
|
gastados
por las suelas y los llantos. |
|
|
Adoquines.
Cráneos de cigarra. |
|
|
Cantos
apagados y esqueletos de hojas. |
|
|
Y ese olor
a jazmín Buenos Aires... |
|
|
ese olor
que enloquece. |
|
|
Buenos
Aires... ciudad de mujeres |
|
|
carrousel
confuso de colores que giran |
|
|
entre el
olor a combustible y el recuerdo
de un tango. |
|
|
Todas
distintas, diversas... como metidas en
un gran caleidoscopio. |
|
|
Así sos vos
Buenos Aires... |
|
|
Así te
quiero... |
|
|
Así te
tomo, te bebo en las esquinas
y me embriago. |
|
|
Me mareo y
es ahí Buenos Aires, |
|
|
cuando te
veo con otros ojos. |
|
|
Te veo
multiplicada. Atestiguando. |
|
|
Te siento
gemir las entrañas dulce
Buenos Aires... |
|
|
Ciudad de
mujeres que seducen, que mueren, |
|
|
que tienen
hambre, que tienen hijas y que estudian. |
|
|
Mujeres de
poesía y de plástico. |
|
|
Ciudad de
imaginarios... Buenos Aires... |
|
|
ciudad de
mujeres que te aman Buenos Aires. |
|
|
Bueno
Aires...ciudad de mujeres. |
|
|
|
| |
Cynthia
Grinfeld |
|
A veces
Buenos Aires... se me coagula el alma... |
|
|
|
Buenos
Aires, ciudad de mujeres... |
|
|
|
Buenos
Aires, cosmopolita, elegante y pobre a la vez. |
|
|
|
de
olores... olores que suenan como bandoneones
tristes, |
|
y miradas
de naifas atrapadas en la melancolía. |
|
Las mujeres
de esta ciudad, tienen color y textura. |
|
Algunas son
como tallos de orquídeas |
|
y pasean su
ominosa estirpe por los shoppings de |
|
esta ciudad
capciosa. |
|
Otras son
como zarzas moras... van cargadas de capricho sensual. |
|
Calientes y
de ojos negros. |
|
Se cruzan
unas con otras. |
|
Hay en
Buenos Aires, un batir desordenado de alas |
|
un cielo
satinado en azul y un toque de verde. |
|
Con su
pretensión de libertad, |
|
esas bocas
femeninas, lo pintan todo. |
|
La noche...
la noche corre como una estela |
|
hecha de
media red, de teatros, de plumas y limosnas. |
|
Contrastantes mujeres, iluminadas algunas |
|
por
semáforos... y otras por estrellas mudas |
|
que
regentean su destino a la intemperie. |
|
Buenos
Aires sí. Ciudad de mujeres. |
|
Mujeres que
son escarabajos... |
|
Mujeres,
que se lucen como colgadas de pérgolas. |
|
El aire las
mece... |
|
Basta mirar
hacia arriba, para verlas |
|
suspendidas
de algún tender |
|
colgando
camisas blancas |
|
y corpiños
de bajo costo. |
|
Las mujeres
de esta ciudad atraen a los hombres |
|
los seducen
como pedazos de hueso. |
|
Basta que
ellas dejen olfatear un poco |
|
de su
misterio y su poesía |
|
y
cualquiera cae en la trampa. |
|
Las mujeres
de esta ciudad, |
|
bañadas con
perfume de puerto |
|
andan todas
apuradas. Seduciendo.
Apuradas. |
|
Las mujeres
de Buenos Aires, siempre apuradas. |
|
Con tiempo
para nada, con tiempo para todo. |
|
Femeninas,
sedientas de rituales, como la ciudad. |
|
Buenos
Aires, con el aire quebrado. |
|
Humo e
intelectualidad. |
|
Ciudad con
rumor de arte que se cuela en cada poro. |
|
Habitantes
y secretos de esta ciudad amada. |
|
Presos
todos... de este destino porteño. |
|
Las que se
han ido y viven lejos, |
|
miran y
añoran |
|
hablan de
mujeres liberadas... |
|
Acá hay
mujeres marcadas. |
|
Las marca
la mirada que se imponen. |
|
Marcadas
por la mirada ajena. |
|
Marcadas
por una etiqueta de moda o por un recuerdo trágico. |
|
Esta
ciudad... Buenos Aires...
con sus adoquines... |
|
gastados
por las suelas y los llantos. |
|
Adoquines.
Cráneos de cigarra. |
|
Cantos
apagados y esqueletos de hojas. |
|
Y ese olor
a jazmín Buenos Aires... |
|
ese olor
que enloquece. |
|
Buenos
Aires... ciudad de mujeres |
|
carrousel
confuso de colores que giran |
|
entre el
olor a combustible y el recuerdo
de un tango. |
|
Todas
distintas, diversas... como metidas en
un gran caleidoscopio. |
|
Así sos vos
Buenos Aires... |
|
Así te
quiero... |
|
Así te
tomo, te bebo en las esquinas
y me embriago. |
|
Me mareo y
es ahí Buenos Aires, |
|
cuando te
veo con otros ojos. |
|
Te veo
multiplicada. Atestiguando. |
|
Te siento
gemir las entrañas dulce
Buenos Aires... |
|
Ciudad de
mujeres que seducen, que mueren, |
|
que tienen
hambre, que tienen hijas y que estudian. |
|
Mujeres de
poesía y de plástico. |
|
Ciudad de
imaginarios... Buenos Aires... |
|
ciudad de
mujeres que te aman Buenos Aires. |
|
Bueno
Aires...ciudad de mujeres. |
|
|
| Cynthia
Grinfeld |
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|
DE LOS
LOCOS SIN RETORNO |
|
|
|
En esta
espiralada confusión |
|
con los
brazos abiertos |
|
sorprendidos por una tormenta recia, |
|
despertamos
los locos. |
|
Los que a
la madrugada |
|
quedamos
encandilados por |
|
relámpagos
y sinfonías. |
|
Nosotros;
locos sin retorno |
|
locos de
alma y buen oído. |
|
La lluvia
cae. |
|
Golpea
fuerte y va rompiendo toldos. |
|
Toldos que
quedaron abiertos |
|
como
abiertos quedaron nuestros brazos. |
|
Y con el
rayo, y con los truenos |
|
se van
rompiendo los abrazos. |
|
Estallan
las retinas arteriales |
|
y los
locos, con la boca abierta |
|
quedamos
mudos mientras el |
|
espiral
sigue girando como una
perinola, |
|
incapaz de
volver sobre sí misma. |
|
A esta hora
sin retorno, |
|
se pierde
el miedo. |
|
La hoja del
cuaderno |
|
va y viene,
empujada |
|
por el
fuego cruzado del aire |
|
que entra
por la ventana, |
|
y las
paletas mansas |
|
de un
ventilador gris. |
|
Y los
locos, seguimos escribiendo |
|
despertando
al compás de la madrugada. |
|
Afinando el
grito mudo |
|
con la
orquesta prestada de la radio. |
|
Se aquieta
la lluvia en su continuo |
|
y los
truenos retumban lejos. |
|
Avanza la
música; |
|
la hoja del
cuaderno baila su vaivén sin descanso; |
|
y los
locos... |
|
los locos
se han desvelado |
|
y no hay
sueño con retorno, |
|
pero queda
la ilusión cuerda |
|
de una
victoria nuestra. |
|
|
|
Cynthia
Grinfeld |
|
|
|
Madrugada
del 8 de diciembre de 2004, mientras en la radio suena
|
|
la novena
de Mahler. Parece todo a pedir de boca. |
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